Cuando surgió la idea de Hotel Mallois, nos centramos sobre todo en Katherine y Jodie, por supuesto, pero queríamos un tercer personaje que, sin ser protagonista, le diera juego a la trama y acompañara a Katherine —por llamarlo de alguna manera (fueguito, fueguito)— desde su mismo nivel. Así apareció Annie Cohen, en principio, un simple personaje de apoyo al que no le dimos demasiada importancia.
Eva y yo intentamos ser lo más estructuradas posible a la hora de escribir porque hacerlo a cuatro manos lo hace aún más necesario. Tienes que estar muy alineada con tu compañera, muy metida en la trama para que todo fluya y no te sientas perdida con el cambio de estilo que tiene cada una. Para Hotel Mallois hicimos lo de siempre: creamos el esqueleto desde el principio, todos los capítulos estructurados, cada una con los suyos.
Recuerdo que cuando a una de nosotras le tocó escribir un capítulo con Annie, el resultado fue bastante explosivo. La personalidad que le habíamos dado a esa mujer nos llamó mucho la atención. Nos encajó tanto que empezamos a darle protagonismo casi sin darnos cuenta, utilizándola como una especie de antagonista buenorra dentro de la relación entre Jodie y Katherine (si leíste el libro sabrás lo incisiva que fue nuestra banquera). El personaje mutó solo, nosotras simplemente lo plasmamos y ella fue avanzando y haciéndose un espacio importante en la trama.
Esto nos ha ocurrido ya en otras ocasiones: nos enamoramos de un personaje y decidimos darle su propia historia, y claro estaba que Annie Cohen se lo merecía. La receptividad que tuvo fue brutal —gracias, gracias, gracias—, un libro que os gustó muchísimo y que nos inspiró a crear más personajes con ese mismo tipo de energía.
Parker: el equilibrio que Annie necesitaba
Cuando acabamos Hotel Mallois y empezamos a pensar en su propio libro, no lo teníamos del todo claro. Aún nos quedaba por escribir al resto de las hermanas Taylor y no queríamos perder el hilo, así que entre libro y libro fuimos diseñando toda la estructura de Annie. El reto era encontrar una segunda protagonista que le parara los pies a esta arrogante, porque Annie es mucha mujer con ese carácter tan adusto y la personalidad tan atrevida. Ahí llegó Parker: una nacionalidad diferente, un oficio completamente distinto, una historia propia que aportó el equilibrio perfecto entre las dos.
Algo parecido nos ocurrió con Pontia Taylor (y sí, os debemos ese libro, lo sabemos). Pontia surge en Unidas como un giro dramático en la boda de Katherine y Jodie, y de repente algunas de vosotras empezasteis a escribirnos por privado y a pedir su historia en redes. Está pendiente, pero es exactamente el mismo fenómeno: un personaje que aparece para darle vidilla a una trama y acaba teniendo muchísimo peso.
Hasta aquí esta pequeña anécdota de cómo nació Annie Cohen. De los personajes que más nos han sorprendido, y eso que no la vimos venir. ¿La has leído?
Comentarios
Cargando…
Deja tu comentario
Tu comentario quedará pendiente hasta que Eva o Julia lo aprueben. El email no se publica, solo lo usamos para identificarte.